Su cuerpo apareció congelado en una cueva y lograron identificarlo 47 años después: el increíble caso de Nicholas Grubb
Su cuerpo apareció congelado en una cueva y lograron identificarlo 47 años después: el increíble caso de Nicholas Grubb
Un cuerpo congelado en una cueva, una identidad perdida durante casi cincuenta años y una familia que nunca supo cuál había sido el destino de su hijo desaparecido: así comenzó uno de los misterios policiales más llamativos de Pensilvania y una historia a la que sólo la tecnología más reciente permitió dar un cierre. En el año 1977, unos excursionistas hallaron el cadáver de un joven en una zona de senderismo cerca de Pinnacle, en la ciudad de Albany, a 122 kilómetros al noroeste de Filadelfia. A este hallazgo le siguió medio siglo de preguntas sin respuesta tanto para la comunidad como para las autoridades. De acuerdo con The Independent, la autopsia concluyó que la causa de muerte del hombre sin identificar había sido una sobredosis de drogas fenobarbital y pentobarbital. Se determinó que su forma de muerte había sido suicidio. En consecuencia, se descartó la hipótesis de que pudiera tratarse de un crimen. El desconocido no llevaba consigo documentación ni objetos personales que facilitaran identificar quién era o rastrear su posible origen.
El paso del tiempo y la falta de resultados lo transformaron en “el hombre de Pinnacle”, un caso que quedó marcado bajo esa etiqueta en los archivos y en la memoria colectiva.