Crisis en Cuba

La dictadura cubana reconoció este lunes las “dificultades financieras” que atraviesa la isla, pero prometió un “entorno más dinámico y más transparente”, con “más facilidades y garantías” para la inversión extranjera, durante la apertura de la 41ª Feria Internacional de La Habana (FIHAV), la principal vitrina comercial del país.

Crisis en Cuba

El vice primer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, afirmó que los problemas de liquidez ¨son una realidad¨, aunque insistió en la “determinación” del régimen de superarlos. Las autoridades han comunicado a múltiples compañías extranjeras que no podrán repatriar ni extraer en efectivo los depósitos en divisas que mantienen en bancos cubanos, en algunos casos por montos de varios millones de dólares.

La feria, que se celebra en el recinto de Expocuba a las afueras de la capital, vuelve a situarse en el centro de la estrategia oficial para atraer inversión foránea, después de que ediciones recientes estuvieran marcadas por la pandemia y por el impacto de fenómenos meteorológicos que incluso forzaron la suspensión del evento en 2024. El régimen apuesta en esta edición por sectores considerados prioritarios para obtener divisas y aliviar la crisis estructural: energías renovables —clave en un sistema eléctrico al borde del colapso— y turismo, que sigue muy por debajo de los niveles previos a la covid-19 pero continúa siendo una fuente esencial de ingresos.

La economía cubana encadena cinco años de deterioro. El propio ministro de Economía, Joaquín Alonso, reconoció recientemente ante la Asamblea Nacional que el producto interno bruto se contrajo un 1,1 % el último año y que el país acumula una caída cercana al 10 % desde 2019, con una merma de alrededor del 30 % en los ingresos en divisas y fuertes retrocesos en agricultura, ganadería, minería y manufacturas.